Como un funámbulo sobre una cuerda finísima, la luz llega donde sirve, con ligereza y emoción. Ohm es un proyecto electromecánico, que aprovecha al máximo las características de los diodos luminosos. El secreto es un cable unipolar especial tensado de pared a pared. La fuente está casi escondida, impalpable y discreta, otorgando el protagonismo al sujeto iluminado. Es posible sustituir la parte óptica incluso cuando el dispositivo está montado.









